La investigación de mercados es la responsable de proporcionar a los directivos y gestores de las empresas la información que permita reducir el riesgo en la toma de decisiones. Y es que la experiencia y la intuición si bien son convenientes no son suficientes para reducir la incertidumbre; ya que en un entorno complejo y dinámico como el actual, cada vez es más necesario contar con información de todos los elementos y variables influyentes en la empresa, mercado, actividad, etc.
En origen, la investigación comercial se centró en la medida de la eficacia de las actividades de comunicación (básicamente de la publicidad y las promociones), pero en la actualidad va más allá, siendo una disciplina que abarca muchas herramientas fundamentales para el análisis de la información interna y externa y, por tanto, es vital para la planificación de la empresa.
La investigación es, entonces, esencial para entender los mercados, para contrastar y confirmar ideas, para inspirar a la compañía en sus líneas de actuación presentes y futuras, para encontrar alternativas de negocio y oportunidades y, finalmente, para el control de resultados y su interpretación.